México invierte MX$2,600 millones en infraestructura hídrica
El plan hídrico de MX$2,600 millones del gobierno federal para el este del Estado de México tiene como objetivo mejorar la confiabilidad del servicio y reducir los riesgos de inundaciones, mientras que el aumento del estrés hídrico empuja a las empresas a hacer de la eficiencia una prioridad central.
El gobierno federal invertirá alrededor de MX$2,600 millones (US$149,38 millones) en obras de agua y drenaje en 10 municipios del oriente del Estado de México, como parte de un esfuerzo más amplio para fortalecer la seguridad hídrica en regiones urbanas de alto estrés. El plan surge en un momento en que las empresas enfrentan una presión cada vez mayor para tratar la eficiencia hídrica como una prioridad operativa en lugar de un complemento de sostenibilidad.
El gobierno federal, a través de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), desarrolla el Plan Integral para la Zona Oriente del Estado de Méxicodestinado a mejorar las condiciones de agua potable y drenaje en 10 de los municipios más vulnerables del Valle de México. Para el periodo 2025-2026, el programa recibirá alrededor de MX$2,600 millones, según la CONAGUA.
El plan busca beneficiar a más de 6,5 millones de personas a través de más de 100 acciones de infraestructura, incluyendo obras relacionadas con abastecimiento de agua potable, drenaje, saneamiento y prevención de inundaciones. La CONAGUA informa que el programa ha alcanzado un avance general de más del 80%, con obras en ejecución en municipios que enfrentan escasez recurrente de agua, limitaciones de drenaje y alta exposición a inundaciones.
La inversión forma parte de la agenda hídrica más amplia del gobierno federal bajo el Plan Nacional de Agua, que incluye 17 proyectos estratégicos de infraestructura hídrica un campo travieso. En 2025, el gobierno federal anunció una inversión planificada de MX$122,6 mil millones de 2025 a 2030 para estos proyectos, que se espera beneficiar a alrededor de 36 millones de personas. La iniciativa ha permitido al gobierno federal recuperar más de 4 mil millones de m³ de agua, equivalente a tres o cuatro veces el consumo anual de la Ciudad de México.
Para el Valle de México, la inversión responde a que la demanda de agua continúa aumentando mientras los sistemas de distribución, redes de drenaje e infraestructura de tratamiento siguen bajo presión. El oriente del Estado de México se ha convertido en una de las zonas más sensibles de la región metropolitana debido a su densidad poblacional, acceso desigual a servicios y vulnerabilidad a eventos climáticos extremos.
El plan de la CONAGUA se centra en aumentar el suministro, mejorar la eficiencia de la infraestructura, incluyendo la rehabilitación y ampliación de las redes de agua, mejorar los sistemas de drenaje y reducir los riesgos relacionados con las inundaciones y la gestión de aguas residuales. Estas obras son particularmente relevantes en municipios donde las pérdidas de agua, el servicio intermitente y la capacidad insuficiente de drenaje han afectado tanto a los hogares como a la actividad económica local.
En lugar de tratar el acceso al agua como una cuestión puramente de servicio público local, el gobierno lo está posicionando cada vez más como una prioridad de desarrollo nacional vinculada a la salud pública, la resiliencia urbana, la competitividad industrial y la adaptación al clima.
Electricidad Schneider advierte que el alto estrés hídrico del país está convirtiendo la disponibilidad de agua en un riesgo operativo para las empresas. La empresa sostiene que la eficiencia hídrica se está convirtiendo en una decisión estratégica para las empresas, especialmente a medida que las operaciones industriales enfrentan una mayor presión para reducir el consumo, monitorear el uso y fortalecer la resiliencia.



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